Díptico en el que se presenta la visión del interior de un hogar desde una ventana en el que aparecen dos figuras femeninas. En el exterior, la sombra de un lobo acecha a las chicas quienes parecen haberle tendido una trampa a los pies de la escalera con la ayuda de una cuerda. Destaca el uso de colores vivos y planos, y la presencia protagonista del color rojo.