Cuadro que representa un banco de piedra con respaldo de hierro, describiendo en su forma un ángulo obtuso que se adapta a un espacio circular urbano como una glorieta sevillana o una plazoleta. Podría tratarse de la plaza de la Encarnación. Detrás, aparece la figura sedente de un hombre delante de dos árboles. El primer árbol tiene un tronco grueso lleno de ramificaciones y de raíces externas, posiblemente un ficus, y otro más fino, presumiblemente una palmera. La pincelada es suelta y matérica, manteniendo el dibujo de esta figuración contemporánea, Posee un marco de protección de madera blanco.