Cuadro que representa la puerta del Príncipe de la catedral de Sevilla. Aparece la reja que delimita este espacio y las columnas sobre las que cabalgan las cadenas de las gradas que rodean perimetralmente el edificio. El uso de la pincelada suelta conforma las superficies con colores amarillos y naranjas. Sin embargo, en la parte inferior utiliza una paleta de colores azules y a la derecha tonos rojizos para describir a un árbol. En la obra aparece la firma ilegible de su autor en el ángulo inferior derecho. Sin embargo, en el bastidor de la misma contiene el nombre desarrollado en la siguiente inscripción: "Miguel Gutiérr [ez]".
Es una figuración contemporánea en la que el dibujo queda en segundo plano a favor del estudio de los volúmenes difuminados, denotando un estilo desenfadado en el que el trabajo de la luz y el color son los argumentos más relevantes. Esto se hace posible gracias a la utilización de pinceladas sueltas y ágiles.
Posee un marco de protección de madera blanco.