El lienzo representa una temática muy común, debido a la extraordinaria difusión de la que, en aquella época, gozaron las Cofradías de Benditas Ánimas del Purgatorio. En este caso San Francisco, acompañado de dos ángeles, intercede por un grupo de ánimas, en primer plano, desnudas y envueltas en llamas. Luce sobre su hábito un toisón de oro al que alude el rótulo ubicado en la parte inferior del lienzo, en una mano sostiene la bandera franciscana de las cinco llagas, y con la otra extiende el cordón de su hábito hacia un ánima implorante.
En segundo término, con un típico fondo de cavernas llameantes, unos ángeles van hacia algunas almas que se acercan a la escena principal, y vuelan al cielo con las ánimas redimidas. Se trata pues de una composición muy movida, donde se resalta la temática tridentina de intercesión de los Santos en la salvación del hombre.
En un rótulo, en la parte inferior del cuadro, aparece la inscripción: "POR SER SOLO SAN FRANCISCO CABALLERO DEL TUSÓN DE LA MILICA (DE) / CHRISTO LO MANDO PINTAR CON EL (N)UESTRO REY FILIPO QUARTO".